Melasma – Tips para prevenir la aparición de manchas este verano

El melasma es una enfermedad dermatológica común, causada por la aparición de manchas marrones o grisáceas en la cara, principalmente en zona de mejillas o en frente, aunque puede aparecer en otras zonas del cuerpo como en los brazos. A pesar de ser una enfermedad benigna, causa muchos problemas estéticos a quien lo padece.

Tanto las mujeres como los hombres pueden padecer melasma, sin embargo, hasta el 90% son mujeres, esto es debido principalmente a cambios hormonales producido por el embarazo o por el uso de anticonceptivos.  

 

¿Qué factores pueden afectar el melasma?

La exposición continua a la luz solar (radiación ultravioleta) es una de las causas más importantes que empeoran el melasma, ya que, la radiación ultravioleta activa los melanocitos (las células que le dan color a la piel) produciendo más melanina, con la consecuente aparición o empeoramiento de manchas preexistentes.

Largos períodos de estrés en el cuerpo también pueden desencadenar cambios hormonales y causar melasma. Las enfermedades tiroideas como el hipotiroidismo, pueden desencadenar también cambios hormonales y originar melasma. 

También se ha observado que las personas con un tono de piel generalmente más oscuro tienden a tener melasma y es menos común en personas con una piel más clara.

 

Luz buena y Luz mala

Recientemente se ha dado ha conocer que los dispositivos electrónicos, entre ellos el uso de móviles u ordenadores, emiten una luz azul que empeora el melasma o favorece la aparición de manchas. Esta misma luz azul tiene efectos negativos también en la regulación de nuestro ritmo circadiano y en el ciclo del sueño. Ha pesar de estos efectos negativos, se ha descartado que la luz azul pueda producir cáncer de piel.

Sin embargo, nosotros como dermatólogos hemos utilizado dispositivos médicos que emiten luz azul en el tratamiento de ciertas enfermedades, como el acné. Esto se debe a que la luz azul es capaz de eliminar las bacterias que viven en la piel y que son causantes del acné. Otro tipo de luz que se utiliza en el tratamiento del acné es la luz roja, la cuál también es útil para estimular el colágeno y disminuir los signos del envejecimiento cutáneo. El uso en conjunto de la luz roja y la luz azul ayudan a combatir las bacterias y la inflamación.

Hay algunas investigaciones iniciales que indican que la luz azul de las pantallas induce la hiperpigmentación. Actualmente se llevan a cabo investigaciones médicas para establecer el vínculo entre la exposición a la luz azul emitida por tabletas, móviles, ordenadores y televisores y su relación con el empeoramiento del melasma. Es por eso que se recomienda el uso continuo de fotoprotectores durante todo el año, aún y en espacios cerrados ya que el uso crónico de estos dispositivos puedan causar más daños en el ADN que la misma exposición solar. 

 

Tratamiento del Melasma

Las mujeres embarazadas que son más propensas a presentar melasma, presentan mejoría o aclaramiento de las manchas en los meses posteriores al nacimiento del bebé. Sin embargo, existen otras formas de melasma que no se presentan en mujeres embarazadas y que son debidas a cambios hormonales que tienen que ser revisados y tratados.  Existen numerosos tratamientos, entre ellos cremas con retinoides, despigmentantes como la hidroquinona, ácido kójico, ácido aceláico, ácido ascórbico (vitamina C),  ácido tranexámico, peelings químicos, dermoabrasión, microdermoabrasión y láser que mejoran el melasma.

 

TIPS para prevenir el melasma

La mejor manera de prevenir el melasma es evitar la exposición directa al sol. Es difícil, lo sabemos. Para ello también recomendamos el uso de sombreros de ala ancha y combinarlos con un buen protector solar que contenga filtros físicos como son el óxido de zinc o el óxido de titanio.

Puedes evitar que tu melasma empeore al usar protector solar, lentes oscuros y un sombrero de ala ancha todos los días

Recordar siempre utilizar filtros solares que sean 50 +, el re-aplicar el filtro cada 2 hrs si se está dentro del mar o cada 4 hrs si se está en exposición directa, así como la cantidad que debe ser abundante (una cucharada alcanza para cubrir cara, cuello, orejas). 

Si te encuentras bajo algún tratamiento dermatológico, te aconsejamos buscar visita con tu dermatólogo, ya que algunos tratamientos no son compatibles con el sol y se tienen que cambiar durante esta época del año.

Usar los productos de cuidado de la piel adecuados a diario es fundamental para obtener un buen resultado.

 

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