Revelando los mitos y realidades del botox

La toxina botulínica es una proteína que relaja de forma temporal el músculo en el que se aplica. La aplicación de la toxina botulínica es el procedimiento estético más practicado en el mundo y para obtener mejores resultados debe ser aplicado por profesionales de la salud. Una correcta aplicación de toxina botulínica le da a la persona un aspecto más fresco, juvenil, descansado y no debe de alterar sus gestos habituales. Al paciente que lo utiliza le da una sensación de bienestar, alegría o felicidad que los hace buscar los efectos satisfactorios tras su aplicación.

La toxina botulínica es utilizada para eliminar las líneas de expresión, más comúnmente localizada en los músculos de la frente, entrecejo, perioculares (patas de gallo), peribucales (código de barras) y del mentón (pelota de golf).

A continuación señalamos algunos mitos relacionados con la aplicación de la toxina botulínica.

Mitos

Realidades

“La toxina botulínica deja una cara paralizada con gestos extraños”

 

Una correcta aplicación de la toxina botulínica no debe de producir una pérdida de la expresión en el rostro. Con la aplicación de una dosis adecuada se logran resultados de rejuvenecimiento sin parálisis de la musculatura.

“La toxina botulínica deja los labios y pómulos hinchados”

La aplicación de la toxina botulínica no rellena labios ni pómulos con lo cual no se aplican en estos sitios. Es mínima la cantidad de líquido que se aplica en las arrugas y no causa un efecto de hinchazón.

“Al terminar el efecto de la toxina botulínica, la arruga estará más marcada”

Al contrario, una vez que se ha dejado descansar al músculo lo suficiente la arruga no estará más marcada. Sin embargo pueden aparecer nuevas arrugas de otros músculos que se utilizan al dejar de utilizarse los tratados.

“La toxina botulínica no se puede aplicar varias veces porque es peligroso”

 

La toxina botulínica tiene una duración de 4 a 6 meses en el cuerpo y la pérdida de la función es gradual. Sin embargo no se debe de aplicar en menos de 3 meses por el riesgo de desarrollar anticuerpos que la hagan menos efectiva.

“La aplicación de la toxina botulínica solo es útil en pacientes entre 40 y 60 años”

La toxina botulínica es preventiva. Se puede aplicar desde los primeros signos de arrugas, es decir a partir de los 30 años. Y aunque se aplique a personas mayores de 70 años donde ya existen arrugas, continúa siendo eficaz mejorando considerablemente las expresiones faciales.

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