Preparándonos para las primeras exposiciones al sol

Llega la primavera y con ella las primeras exposiciones al sol. El inicio de las actividades al aire libre nos produce una sensación de bienestar. Sin embargo, la piel se encuentra más sensible y no está preparada para recibir el sol. En tan sólo 15 minutos, la piel desprotegida puede sufrir daños a causa de los rayos UV. Pueden pasar hasta 12 horas para que se noten en su totalidad los efectos de la exposición solar. Si tu piel se ha enrojecido significa te has quemado y eso es lo que queremos evitar.

Algunas enfermedades pueden empeorar tras las primeras exposiciones solares, como el lupus, melasma, rosácea, herpes simple, lentigos solares, alergia al sol, o la ingesta de ciertas medicaciones orales. Además, un exceso de exposición al sol y a la radiación UV favorecen el desarrollo de cáncer de piel y fotoenvejecimiento.

Lo que no sabes del sol de primavera

  • ¿Un día nublado y lluvioso?  Aun así debemos aplicar fotoprotector, preferentemente con un FPS 30 o superior. Recordar que los rayos UV no son visibles y las nubes no los bloquean sino que los filtran de forma ligera.
  • Si no tomo suficiente sol, ¿tendré deficiencia de Vitamina D? La piel sólo puede producir una cantidad limitada de Vitamina D a la vez. Diez minutos bastan para producirla. Cuando el cuerpo ha alcanzado este límite, la exposición al sol sólo deja efectos dañinos como quemaduras y fotoenvejecimiento.
  • ¿Debo utilizar antioxidantes orales al inicio de la primavera? Los antioxidantes orales aumentan las defensas naturales de la piel desde la primera dosis, protegiéndola y reparando el ADN de las células, actuando contra los radicales libres y protegiendo la piel del enrojecimiento. Es decir, previenen el fotoenvejecimiento. Algunos están complementados con vitamina D y betacarotenos para estimular el bronceado.

Te recomendamos no bajar la guardia ante estas primeras exposiciones al sol.

  • Las primeras exposiciones solares deben ser progresivas. Debe utilizarse gorra o sombrero para proteger la cabeza y la cara.
  • Utilizar filtros solares con FPS 30 para el día a día y aumentar a FPS 50 cuando haya exposiciones más prolongadas.
  • Tener una dieta rica en pescados, lácteos, zumos, huevo y todos aquellos alimentos que contengan Vitamina D.
  • Si eres propenso a presentar enfermedades que se acentúen con el sol te recomendamos tomar antioxidantes orales desde el inicio de la primavera, hasta finalizar el verano.

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