¿Cómo se manifiestan los virus en la piel? Mi hijo tiene fiebre y una erupción

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y muchas veces manifiesta síntomas de enfermedades que se originan debido a virus o infecciones. Un ejemplo son los exantema, erupciones cutáneas que se asocian habitualmente a una infección.
Son muy frecuentes en la infancia y algunos muy conocidos: el sarampión, la escarlatina (el causante es una bacteria), la rubéola, el eritema infeccioso y exantema súbito, la enfermedad de boca-mano-pie, el síndrome de Giannoti Crosti o la mononucleosis.

“En primavera es común encontrar exantemas cutáneos en los niños debido a epidemias en guarderías o colegios”

Dra. Eulalia Baselga

Un diagnóstico difícil

El aspecto de las lesiones a veces permite dar un nombre propio al exantema o adivinar el virus causante. A veces nos guiamos por su localización o sus síntomas.
Otras veces el diagnóstico queda como una “viriasis” inespecífica. En realidad, en la mayoría de los casos sólo podremos afirmar que se trata de un exantema vírico sin poder especificar el virus concreto.
Para hacer un diagnóstico preciso, se deberán preguntar los síntomas, cuando iniciaron, si hay o no fiebre y realizar una exploración física del tipo de lesión en la piel y la presencia o no de ganglios. Algunos exantemas se pueden presentar en la piel como manchas rojizas que al tocarlas desaparecen, granitos pequeños, vesículas con líquido en el interior, púrpura y petequias que son manchas rojas que al oprimirlas no desaparecen, costras, etc. Por lo general los niños tienen fiebre, picor en la piel y malestar general.

¿Tratamiento o alivio de los síntomas?

La mayoría de estos no tiene un tratamiento eficaz sino sólo un alivio de los síntomas, ya sea calmando el picor o disminuyendo la fiebre con paracetamol o ibuprofeno. Siempre es recomendable la hidratación y guardar reposo.

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