Las verrugas y los niños

Las verrugas son infecciones de la piel causadas por algún tipo de virus de la familia del papiloma humano (VPH). Existen distintos tipos que varían en localización, forma y sintomatología dependiendo del tipo de virus del VPH.

Existen diferentes tipos de verrugas: las verrugas comunes, con un color grisáceo o marrón y de superficie rugosa que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo; las verrugas plantares, cuando aparecen en la planta de los pies; las verrugas planas, pequeñas y lisas que aparecen en la cara, piernas y dedos, y las verrugas genitales.

Los niños se ven más afectados por las verrugas comunes, que se transmiten mediante el contacto directo piel con piel o con objetos que hayan estado en contacto con verrugas como toallas húmedas o suelos de piscinas y vestuarios. Además, los niños con piel atópica suelen contraer verrugas con mayor frecuencia.

Algunas verrugas desaparecen de forma espontánea, cuando el cuerpo genera inmunidad contra las mismas, pero puede tardar de 1 a 2 años. En otras ocasiones se pueden confundir con callosidades, lo cual retrasa el diagnóstico hasta que las verrugas se multiplican o alcanzan un gran tamaño.

En cualquier caso es recomendable consultar al dermatólogo para proceder a determinar cuál es el mejor tratamiento para cada paciente ya que no existe un único tratamiento que funcione en todos los casos.

¿Cómo se tratan realmente las verrugas?

Existen algunos remedios caseros populares. Para la mayoría no existe ninguna garantía de que tengan éxito terapéutico. Para otros, como puede ser el uso del ajo, se ha demostrado su efectividad.

Un método muy utilizado en niños ya que no es doloroso es el uso de cinta adhesiva. Este consiste en colocar un trozo de cinta aislante o de tela sobre la verruga y dejarlo cubierto durante varios días, frotando posteriormente la piel muerta con limas o piedra pómez para eliminarla. Se debe repetir el proceso varias semanas o meses. Este tratamiento no elimina directamente la verruga por lo que es muy probable que vuelva a reaparecer.

Los tratamientos actuales más recomendables para asegurar la completa eliminación de las verrugas son:

  1. Queratolíticos (ácido salicílico, ácido láctico) que suelen aplicarse cada noche y ayudan a “pelar” la verruga. Es muy efectivo si se realiza correctamente, con oclusión nocturna y raspado antes de aplicar.
  2. Crioterapia, durante la cual el médico utiliza nitrógeno líquido para congelar la verruga repetidamente a lo largo de unas semanas.
  3. Cirugía: durante la cual se extirpa la mayor parte de la verruga. Este tratamiento es la última opción porque es doloroso y deja cicatriz.

Nuevos estudios para el tratamiento de verrugas

Recientemente se ha demostrado la efectividad de los agentes Inmunomoduladores, que son sustancias que modulan una respuesta inflamatoria, creando citocinas que destruyen las verrugas. También se pueden utilizar vacunas. No son sustancias específicas contra el virus, pero genera una inmunidad dentro de la verruga para que el cuerpo la detecte y la destruya.

Recomendaciones para su prevención:

  • Evitar el contacto con superficies infectadas, utilizando sandalias o calcetines de neopreno en las piscinas.
  • Lavar o desinfectar superficies infectadas (duchas/bañeras) con lejía

Acudir a valoración en caso de sospecha de verrugas para iniciar rápido un tratamiento

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *